¿Por qué lo hacemos?

Se estima que la destrucción de libros representa entre 10 y 25 miles toneladas de papel al año en España - no hay cifras legales.

10.000 toneladas de libros equivalen aproximadamente a:

  • Entre 20 y 35 millones de libros de tamaño medio.
  • Un consumo de unas 17.000 a 24.000 toneladas de madera si el papel es de fibra virgen.
  • Entre 150 y 300 millones de litros de agua para fabricar el papel (las cifras varían mucho según el proceso industrial).
  • Entre 8.000 y 15.000 toneladas de CO₂e emitidas durante la producción del papel, impresión y encuadernación.

Comparación en emisiones de CO₂

10.000 toneladas de CO₂e equivalen aproximadamente a:

  • Las emisiones anuales de 2.000–3.000 españoles.
  • Recorrer unos 50 millones de kilómetros en coche.
  • Quemar unos 4 millones de litros de gasolina.

Si esos libros se destruyen sin venderse

La situación es especialmente problemática porque:

  1. Ya se han talado árboles o consumido fibra reciclada.
  2. Ya se ha utilizado agua y energía para fabricar el papel.
  3. Ya se ha realizado la impresión y el transporte.
  4. Se añade el coste ambiental del transporte de devolución.
  5. Se consume energía adicional para el reciclaje o destrucción.

Aunque el reciclaje recupera parte de la fibra, la mayor parte del impacto climático ya se ha producido antes de que el libro llegue a la trituradora.

Un cálculo sencillo

Si se destruyen 10.000 toneladas de libros al año, el impacto desperdiciado podría rondar:

  • 10.000–15.000 toneladas de CO₂e.
  • 150–300 millones de litros de agua.
  • El equivalente a la madera de 100.000–200.000 árboles (estimación muy aproximada según especie y rendimiento de la pasta de papel).

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